«Recuerdo que era domingo…», es un buen comienzo para la historia que se encierra en la fotografía de ese hombre que espera en junto a la verja echada del escaparate de una tienda de barrio. No puedo dejar de pensar que quizá ese hombre pudiera ser el mismísimo Gervasio, que aprovechó la mañana del domingo para hacer inventario en la tienda y ahora aguarda un taxi.. Cada uno podrá imaginar proyectada en esta escena aparente trivial una historia diferente. La fotografía secciona un minúsculo instante del fluir del tiempo, aislando el instante del pasado que lo justificaba, y encadenando el presente a la incertidumbre de un futuro potencial desconocido para el espectador. Con mas criterio lo dice Susan Sontag:
Las fotografías pueden ser más memorables que las imágenes móviles, pues son fracciones de tiempo nítidas, que no fluyen. [..] Cada fotografía fija es un momento privilegiado convertido en un objeto delgado que se puede guarda y volver a mirar.
Frágil y complejo equilibro entre la memoria y lo proyectado, entre pasado y futuro -el presente se hace pasado en el mismo instante de la toma fotográfica, al tiempo que ya anticipa la propia muerte del sujeto… Aunque quizá no se necesario ponerse tan trágico, y volver al punto de partida que nos propone su autor, el fotógrafo y narrador visual, Miguel Nuñez..»Recuerdo que era domingo».
Fotografía:
Recuerdo que era domingo, 2020
Miguel Nuñez
Para saber más:
https://www.facebook.com/Miguel-N%C3%BA%C3%B1ez-Foto-112742695492710/