Hoy saldré a la calle y fotografiaré con furia, registraré cada detalle del paisaje urbano, tomaré mis apuntes visuales de un entorno siempre cambiante. Todo fluye, nada permanece en la urbe. Asomarse a la calle y dejarse asombrar por infinidad de detalles que pasan desapercibidos para los mortales comunes. El fotografo esta condenado a pasar por el tamiz de su mirada la banalidad de los hecho cotidianos. El fotógrafo es el responsable de ordenar el caos visual y encontrar elementos que permitan al espectador una visión más estructurada del entorno. El ejemplo de hoy ilustra esa forma especial de mirar del fotógrafo, escaneo continuo para detectar coincidencias y patrones: Igor Calvo y sus Urbanscape no solo demuestran la habilidad del autor en el desempeño de esta misión, también son una reflexiva declaración sobre el verdadero andamiaje sobre el que se sostiene la realidad de nuestra ciudades.
Fotografías:
In Christo we trust, 2019
Igor Calvo
A finales de los años 60, Christo y Jeanne-Claude empezaron a «envolver» edificios + o – emblemáticos como crítica conceptual a las instituciones que albergaban centros de poder. Es curioso como, mas de 40 años después, el amor de las instituciones españolas por el ladrillo, la corrupción y la estupidez, ha «envuelto» más de medio país en andamios y redes de protección.
Para saber más:
https://ica-ros.blogspot.com/
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