Esta página ha sido intencionadamente dejada en blanco. En la Caja de Membrillo no hay lugar para la arrogancia ni para la soberbia; en el acto de creación -en el auténtico- el autor se desnuda, con mirada ingenua se rinde asombrado cada dia ante el descubrimiento de la realidad o la utiliza como utensilio para reflexionar sobre algún cuestión que se revuelve en su interior y se encuentra mas allá del ámbito de lo visible. El acto de creación exige humildad, estar dispuesto a enfrentarse a la «pagina en blanco» con honestidad y sin vanidosas pretensiones. En la Caja de Membrillo no hay espacio para dioses y ni gurús -revestidos de un aura de superioridad moral, ellos ya se contruyen sus propios paraisos- y la imagen en blanco representa ese grial de luz que solo los «puros» alcanzarán a comprender. Al autor de hoy, que cada uno le ponga nombre, por sus «obras» lo conocereis.