La fotografía es un recorte en el espacio y en el tiempo: el encuadre y la velocidad de obturación delimitan la magnitud del fragmento seleccionado por el fotógrafo. La imagen fija, como elemento contenedor de ficciones, tiene un indudable atractivo para el espectador que quizá se siente compelido a convocar profundos procesos cognitivos en orden a completar la narrativa de la imagen inmóvil que se presenta ante él. La fotografía es un índice impreciso a una realidad de la que se han excluido el antes y el después, y cualquier referencia espacial externa al encuadre. Cada espectador es libre de imaginar, especular y completar el relato visual.
Lo anterior se hace patente en buena parte de la obra de la autora irlandesa Hannah Starkey (Belfast, 1971), que intencionadamente reconstruye escenas de la vida cotidiana y aprovechándose de la ambigüedad que provocan sus composiciones, sitúa al espectador ante unos intrigantes retablos psicológicos donde se ubican personajes ausentes que transitan entre la melancolía, la reflexión o la apatía. Si Walter Benjamín comparaba la capacidad de la fotografía para penetrar el “inconsciente” óptico de la realidad con el método psicoanalítico para indagar el subconsciente que subyace la personalidad, podemos aventurarnos a suponer que la fotografía escenificada de Hannah Starkey transforma la inmediatez de los espacios cotidianos en un espacio de contemplación y meditación en la que se asoman cuestiones fundamentales de la sociedad contemporánea: deseo, duda, ansiedad…
La fotografía de Starkey es una hibridación entre lo documental y lo ficticio, en la que, mediante un estilo vibrante y composiciones perfectamente orquestadas, simula los encuentros inesperados y greguerías visuales de la fotografía de calle. Las localizaciones en las que sitúa a sus personajes son habitualmente espacios públicos en las que aparecen motivos recurrentes (ventanas, espejos, humo..), aunque sin una aparente intención simbólica. Si bien no parte de un declarado manifiesto feminista en su fotografía escenificada -no así en su obra documental posterior: Pussy Power, 2017-, la presencia de la mujer es una constante en sus imágenes. Podemos caer en la tentación de leer su obra “Photographs 1997-2017” en clave exclusivamente estética y desde un simple posicionamiento observacional hacia el rol de las mujeres de clase media de su generación, pero quizá una segunda lectura nos revele una crítica a los estereotipos sociales de la mujer y la escenificación de una utopía urbana liberado de la mirada machista.
References:
Aesthetica Magazine – Hannah Starkey, Maureen Paley, London (s.d.) At: https://aestheticamagazine.com/448427-2/ (Accessed 24/09/2020).
Hannah Starkey (s.d.) At: http://www.artnet.com/artists/hannah-starkey/ (Accessed 28/09/2020).
Jobey, L. (2018) ‘Photographer Hannah Starkey on her everyday heroes’ In: Financial Times 09/11/2018 At: https://www.ft.com/content/dccde37c-e098-11e8-8e70-5e22a430c1ad (Accessed 28/09/2020).
Tate (2017) Hannah Starkey – ‘This is an Important Moment for Women’ | TateShots. At: https://www.youtube.com/watch?v=bHtXBZ-6yRw (Accessed 24/09/2020).
Credits:
Untitled, 2002. Hannah Starkey